Aracne fue una gran tejedora que alardeó de ser más habilidosa que la diosa Atenea (diosa de la guerra, la civilización, sabiduría, estrategia en combate, de las ciencias, de la justicia y de la habilidad).
Atenea, ofendida, entró en competición con Aracne, pero no pudo superarla. Además, el tema elegido por Aracne, los amores de los dioses, fue ofensivo, y Atenea en castigo, la transformó en una araña.
