Mirador de Osma
Es otro atractivo turístico de El Burgo de Osma inaugurado en 2015, en el conocido como Alto de las Minas.
El mirador está en el lado derecho de la travesía de la nacional 122, en el punto kilométrico 216, desde Valladolid, tras cruzar el desvío que conduce al yacimiento arqueológico de Uxama.
Este mirador permite disfrutar de una vista muy significativa de Osma y El Burgo y de su entorno, siguiendo el recorrido histórico que dio origen a los actuales emplazamientos urbanos, desde la antigua Úxama, lugar en el que está enclavado el mirador.
Esta visita por El Burgo de Osma, nos desvela los rincones históricos más destacados de la antigua ciudad de Uxama.
Sus orígenes se remontan a la ciudad celtíbero-romana de Uxama, primero arévaca y después romana, asentada en el Cerro de Castro, en la actualidad es un yacimiento con aula arqueológica y mirador. Posteriormente, pasó a formar parte del Imperio romano dentro de la provincia Tarraconense. Villa de gran importancia como núcleo de comunicaciones entre Asturica (Astorga) y Caesar Augusta (Zaragoza).
Actualmente las excavaciones arqueológicas han descubierto varias casas de época romana, entre las que destaca la Casa de los Plintos con más de 20 habitaciones, huerto, jardín, cisterna y bodega tallada en la roca. Una construcción de carácter doméstico propia de la minoría acomodada, en uso desde mediados del siglo I a la segunda mitad del siglo III. Posee 1000 m2 de superficie y ocupa toda una manzana entre calles porticadas.



Tras la caída de Roma, fue ocupada por los visigodos y posteriormente por los árabes. Con los visigodos la villa comenzó a experimentar un periodo de esplendor, hay noticias de la Diócesis de Osma en el siglo VI. Los primeros documentos datan del año 597 formando parte de la provincia eclesiástica de Toledo.
En el siglo X los árabes levantaron una torre de vigía en Uxama en relación con la fortaleza califal de Gormaz y la defensa de la línea fronteriza del Duero. El alto de Castro, castillo natural sobre la Hoz de Peñalavara, era un punto estratégico importante para el ejército musulmán.
La formación del núcleo actual se fraguó a partir del año 1101, cuando el obispo Pedro de Bourges (San Pedro de Osma) eligió como sede catedralicia un monasterio ubicado junto al río Ucero, favoreciendo el desarrollo urbano y comercial del asentamiento.



Esta situación se prolongó durante siglos, llegando en época renacentista a poseer un centro universitario. Fue durante el periodo medieval cuando se desarrolla el trazado urbano en torno a la catedral, uno de los edificios religiosos más importantes de toda Soria. De finales del siglo XV son las murallas, mandadas construir por el obispo Pedro de Montoya.
Desde 1993, El Burgo de Osma está declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto Histórico Artístico.