
En el territorio gallego comprendido entre Salvaterra do Miño y el Ayuntamiento de Crecente, es decir, en el llamado curso bajo del río Miño, con una longitud aproximada de 25 km se levantan, sobre las márgenes fluviales del Miño, unas majestuosas e imborrables construcciones que abrazan al padre Miño, llamadas ““Pesqueiras” o Pescos”.
Existen 270 pesqueiras sobre el río Miño. Esta en concreto es la 205
Estas construcciones líticas son la realidad física del paisaje fluvial del bajo Miño. Las “Pesqueiras” son un prototipo de asentamiento entre su forma y su función; una síntesis perfecta entre Arquitectura e Ingeniería.
Las “Pesqueiras” conforman parte de la cultura, de las tradiciones y del modo de vida de las personas que tienen sus hogares en Arbo. Durante muchos años las “Pesqueiras” y junto a ellas la pesca de la lamprea, formaron parte de la vida laboral y la economía de los Salvaterrenses
La tradición de la pesca de la lamprea cuenta con siglos de antigüedad. Lo podemos apreciar en las "pesqueiras" que los romanos nos dejaron a la orilla del río.
Estas construcciones, de indudable interés arquitectónico y etnográfico, las seguimos utilizando para la captura de la lamprea, empleando una técnica ancestral, artesanal, sostenible y respetuosa con el medio ambiente, tal y como hacían nuestros antepasados.