Todos necesitamos polvo de hadas en nuestras vidas.
La magia es el amor con polvo de hadas.
Es lo que hace que el amor sea una cosa esplendorosa.
No es rellenable.
No se regenera.
El polvo de hadas que sale de la bolsa, simplemente no vuelve.
La magia le da el brillo a los ojos de la persona amada. Ese brillo especial, invisible para los demás. Esa chispa en las pupilas del otro que solo tú puedes ver. Cuando dejamos caer el corazón del otro, en cada impacto, un nuevo retiro se produce. La magia comienza a irse de las miradas. Aunque quede el amor. El amor te hace cuidar y proteger a la persona. El polvo de hadas te hace admirarla. Los descuidos tienen remedio. El perdón lava las heridas y el amor se reconstruye.
La magia solo se va perdiendo.
Las mariposas en el estomago nacen del costal. Se alimentan del polvo de hadas.
El amor solo te permite estrecharlo con fuerza cuando llega a tus brazos.
La magia es un garbanzo con pólvora con posibilidades de ser eterno. Es un tsunami que sale de la bolsa. Lo arrastra todo.
El amor son vientos sosegados, en un puerto seguro. El polvo de hadas es extremadamente fino. Pero es la fuerza más poderosa del universo y a su vez la más frágil.
La magia es una avalancha de mariposas, es la sonrisa involuntaria, el sol que se enciende en tus ojos al mirar al ser amado.
Por eso, si aún te queda algo de ese polvo en el costal... cuídalo.
No dejes que se mueran las mariposas.
No dejes que nunca se les acabe la magia.
La magia no se acaba con los años.
Se acaba con las decepciones.
Esperas un sol que sabes que no saldrá más. Y en ese esperar te llegan los años y la nieve en el cabello. Y dejas de reír a carcajadas. Simplemente se te olvida cómo.
Pero entonces recuerdas el polvo de hada, esa magia cuando lo miras, todas las veces que has suspirado por él y lo has soñado, y la magia vuelve a ti como el primer suspiro con un rayo de sol.
Siempre hay que creer en la magia del amor, siempre.
Es la única que cura corazones rotos.
Esperanza.
Sobre el caché: piensa como un niño y allí estará, no dejes que su magia se escape!