RECUERDOS DE INFANCIA
Muchos toledanos "vintage" vivimos nuestra niñez en un Río Tajo que no tiene nada que ver con el actual. Allí jugabamos, allí nos bañabamos y allí aprendimos a nadar en sus orillas y junto a los restos de antiguos molinos. Aún con un gran riesgo incluso de ahogarnos. Eran otros tiempos... y parecía que el ángel de la guarda de cada niño hacía bien su trabajo.
Recuerdo que habia unas islas en el centro del río, con arena de playa, restos de moluscos de agua dulce, juncos y pequeña vegetación.
Por aquella época, en nuestra televisión, aún en blanco y negro y con un único canal (La Primera, la Dos apenas tenía programación) se emitía una serie de aventuras: "La Isla de Guilligan", recuerdo que en ese mundo de fantasía que vivía en nuestras cabezas, rememorabamos las aventuras cruzando a nado el rio para alcanzar una de estas islas que mi primo y yo, bautizamos con su mismo nombre.
La serie de TV:
Más de medio siglo después de su estreno, La isla de Gilligan se mantiene en el colectivo imaginario de varias generaciones alrededor del planeta como una de las series más queridas de la historia, gracias a una premisa tan singular como atractiva. Si bien sólo se hicieron 98 episodios, sus repeticiones siguen en pantalla en los Estados Unidos y llevaron a sus protagonistas al estrellato, aunque también los marcó para siempre y, en algunos casos, los hizo odiar a sus propios personajes. Todo comenzó en la década del 50, cuando un joven Sherwood Schwartz estaba en la universidad y le tocó como tarea redactar un texto en donde justificara qué objeto se llevaría a una isla desierta. La premisa le impactó tanto y le hizo tener tantas ideas que decidió anotarlas para usarlas más adelante. Años más tarde, usaría ese germen para un programa de televisión. "Siempre me imaginé a La Isla de Gilligan como una crítica a la sociedad sedimentada en distintas clases. Quería mostrar que las barreras que nos dividen son artificiales y nos han sido impuestas. Deseaba que los televidentes se rieran, claro, pero que también entendieran que para salir de un aprieto o un problema común, todas las clases sociales debían unirse", escribió Schwartz en su libro Inside Gilligan's Island: From Creation to Syndication.
EL CACHÉ:
Aunque no esta colocado exactamente en el punto conocido como la Incurnia por existir otro caché cercano que impide su ubicación, si corresponde a la misma zona.
Como siempre, se ruega encarecidamente mucha discrección, ya que hay gran afuencia de paseantes y pescadores, sobre todo los fines de semana, ya que se encuentra en pleno paseo de la Senda Ecológica. Se encuentra ubicado en un muro que separa el camino de la zona de arena y arboles. Sale LITERALMENTE un árbol de la pared. Es perfectamente accesible, solo has de tener precaucion por que en algunas epocas del año, el suelo puede tener plantas de ortigas.
Contenedor de tamaño pequeño. Tupper de plástico pequeño.