CAÍNA
Este lugar es uno de los más emblemáticos y espectaculares de la Sierra de las Nieves. Es conocido por Tajos de la Caína y en su punto de máxima verticalidad, sus escarpes miden más de 100 m. de una roca caliza agreste y salvaje.
Su nombre llama poderosamente la atención, invitando a investigar acerca de su orígen. No hay datos fiables de tan curiosa toponimia. Estos apuntan en la dirección de una leyenda popular del lugar. Cuenta esta que en tiempos de la Inquisición - largo me lo fiáis amigo Sancho - habitó en la localidad una mujer de vida para unos licenciosa y para otros dedicada a la brujería, apodada por todos "La Caína", femenino de Caín, con una clara indicación de su supuesta condición malévola. Bien por sus prácticas esotéricas o por aquello de la moralidad, vete tú a saber, el caso es que, continua la leyenda, fué popularmente sentenciada a morir de manera trágica. Si bien es cierto que lo normal, dada su condición de bruja, hubiera sido que las llamas dieran buena cuenta del cuerpo mortal de la sentenciada, parece que no fue esa la cruel decisión adoptada por los ajusticiadores, sino que el arrojarla al vacío obtuvo el cruel "placet" inquisitorial o popular y así se hizo. El lugar elegido para ello, como es fácil suponer, fué el que hoy heredó su nombre.
El caché se encuentra enclavado en este espectacular entorno, a buen recaudo de las inclemencias del clima.
Espero que lo disfrutéis.