La ermita de Santa Ana es una modesta construcción del siglo XII-XIII en la que aún se aprecian la huellas de su origen románico, sobre todo en el ábside semicircular. EsuEs buen sitio para quedarse por la extensa pradera que la rodea, idel para ir de picnic, jugar al aire libre.
Se encuentra en un sendero al que se puede entrar con vehiculos, o andando, disfrutando de un bello paseo con unas vistas magnificas de la comarca.
El caché:
Contenedor metálico/magnetico con log y lapicero.