Este caché es una declaración de intenciones. Primero porque redescubrir el Ebro ha sido toda una experiencia. Años y años de vivir de espaldas al río para darnos cuenta, casi sin querer, de que los trabajos para depurar aguas y sanear riveras han ido poco a poco regenerando el ecosistema fluvial, hasta devolverle la vida. También porque las nuevas generaciones de busca-tesoros vienen pisando fuerte y disfrutan mucho no solo encontrando cachés, sino pergeñando camuflajes y buscando escondites para que paséis un buen rato.
¿Y por qué en esta zona?. Pues porque nos encantan las excursiones en bicicleta de montaña y la cantidad de senderos, caminos y pistas que tenemos relativamente cerca de casa entre Alagón y Juslibol es increible y pensamos que además de encontrar cachés, la experiencia podría enriquecerse si elegís desplazaros en bici.
Este caché piloto está situado en terreno inundable, de modo que podría quedar inaccesible durante crecidas del Ebro. Id con cuidado.
Buena búsqueda.