Muñoz Gallardo, en su libro apuntes para la historia de Villanueva de la Serena, fechado en 1936, confirma al respecto que «actualmente no hay vestigio de ella y que esta cruz llevó el nombre de 'Cruz de Torrentero', nombre dado a la zona que vierte sus aguas de forma impetuosa hacia la plaza del Corazón de Jesús y que, aún hoy, a pesar de las distintas obras que se han llevado a cabo para canalizarlas, suelen provocar problemas».
De alguna manera esta tradicional cruz fue recuperada para la memoria en 1961 cuando en el cruce de la circunvalación con el Paseo de Castellar se levanta otra cruz conmemorativa, junto al puente del ferrocarril al inicio de la vía verde, que hoy se pueda contemplar un poquito inclinada debido a una cesión del terreno y no a una habilidad arquitectónica.