Frente al pueblo de Albelda, en la finca de Viñuelas junto al río Iregua, se alza un descomunal edificio conocido popularmente como el convento de los frailes.
Se trata de un edificio de planta cuadrada con torreones en las esquinas y tres pisos levantados en hormigón armado. La fachada principal orientada al mediodía destaca por su cuerpo central y dos torreones separados por azoteas y en el centro la puerta principal es un gran arco apuntado con una recia puerta de madera. El complejo de historicista-neogótico está organizado en torno a dos patios, a los que se abren arquerías apuntadas colocadas en el centro una nave que alberga la iglesia, el salón principal y el auditorio. En la iglesia aún quedan dos retablos neogóticos de los cinco que eran en origen. Tiene cinco grandes ventanales apuntados con vidrieras, por desgracia ya muy perdidas, dedicadas a los evangelistas. El salón de actos es un gran salón con molduras en el techo de gran tamaño. Posee un escenario al que se accede por dos puertas presididas por los escudos de la orden. Del resto del edificio no queda prácticamente nada salvo grandes pabellones diáfanos y dos escaleras monumentales dobles con barandillas de forja.
El edificio es una obra del arquitecto riojano Fermín Álamo de 1928 para la formación de jóvenes escolapios de toda España.
El edificio fue "universidad escolapia" desde su inauguración hasta 1965, pero durante la guerra civil pasó a ser el seminario conciliar al desalojarse el edificio de Logroño para convertirlo en hospital. A finales de los años 60 lo compró el ministerio de defensa ya principios de siglo lo compra una constructora para albergar una residencia de ancianos pero las obras se paralizan en 2010 y permanece abandonada desde entonces.

Llevar algo a escribir.
¡¡Feliz Geocaching!!