
El Bosque encantado.
Alguien ha bautizado este tramo como el bosque encantado, y no es para menos, parece un lugar mágico donde en cualquier momento podrían aparecer un grupo de tardos, salir de las copas de los carballos algún bios bardo para gastar alguna broma o incluso cruzarte con alguna meiga.
Por camino de tierra descendemos hasta el cauce de un arroyo, el Rego Salgueiro, a la sombra de carballos y otras especies de vegetación de ribera.
El tardo es un duende de la mitología gallega, similar al trasno pero mucho más malévolo.
Es pequeño, peludo, con muchos dientes, de color verdoso y ojos redondos y negros; tiene barba y va vestido con ropas viejas y un gorro rojo. Además, se diferencia de otros duendes porque lleva una pequeña y afilada espada. Acostumbra a vivir bajo tierra y aprovecha la oscuridad de la noche para entrar en las casas, y así, sentarse sobre el pecho de las personas dormidas, provocándoles dolor y terribles pesadillas.
El biosbardo (o cocerello en otras zonas) es un animal imaginario propio de Galicia con el que se gastan bromas a los niños o a personas ingenuas, proponiéndoles salir en su caza.
Meiga es el nombre que se da en Galicia a la bruja o a la hechicera cuyo cometido es megar, esto es, enmeigar, es decir, hacer el mal a personas y animales, para lo que establece un pacto con el diablo.