Entre grandes avenidas aparecen casi siempre senderos alternativos que invitan al paseo tranquilo o la vuelta en bici. A veces, aun siendo próximos, cuesta descubrir esas veredas. Son rutas alternativas que aporvechan retales urbanos, pequeñas arterias verdes que se abren paso entre las máquinas y el hormigón. Este es uno de esos caminitos, que el geocaché te invita a recorrer y a gozar.
Se crearon vegetaciones foraneas y autóctonas. Allí donde habían sembrados y huertas, se alzan ahora paredes vegetales que amansan el zumbido incesante de los asfaltos.
Hay tramos ajardinados, perfectamente cuidados por las empresas, imagino, que mantienen pulidos sus cuartos traseros, con caminitos bien trazados y bancos para el descanso. Todo ello aporta cierta harmonía e invita a la contemplación sosegada.