Sobre el embalse de El Vado permanecen las huellas del pasado ganadero de la serranía de Guadalajara. En esta ladera encontrarás restos de las construcciones que se usaban para guara el ganado. En una de las esquinas se conserva una pequeña casa en miniatura, una paridera en la que se guardaban los corderos y cabritos recien nacidos los ratos que había que separarles de sus madres para que estubieran seguros.