El lugar y su historia
El caché se encuentra en este bonito bosque donde se celebró el Banquete de Conxo el 2 de marzo del año 1856. Este fue un acto de confraternización entre obreros, artesanos y estudiantes, en el que los estudiantes, de una clase social elevada, sirvieron la comida a obreros y artesanos como símbolo de respeto e igualdad. El Banquete constituyó un gesto de índole socialista, el cual suscitó el enfado de los sectores más poderosos y conservadores de Santiago de Compostela.
El Banquete de Conxo fue un acontecimiento de gran importancia simbólica y real dentro de la historia de Galicia, pasando a ser considerado un episodio significativo de la memoria colectiva gallega. Entre los comensales más destacados que asistieron a la reunión estarían Aurelio Aguirre, Eduardo Pondal y Luis Rodríguez Seoane, pero además se piensa, aunque no se sabe con certeza, que también acudieron, entre otros, Manuel Murguía, Paz Novoa, y la propia Rosalía de Castro. En esta comida, Eduardo Pondal saluda a los asistentes con el siguiente poema (extracto):
«BRINDIS»
Brindo por quien, señores, la victoria.
Muerto mas no vencido dio al tirano;
Al ilustre varón de alta memoria,
El célebre Catón republicano:
de nuestra idea a la futura gloria,
y brindo por el pueblo soberano...
y a quien acate libre como el viento
el vuelo del humano pensamiento...
En 2018 el ayuntamiento de Santiago de Compostela rememoró este banquete con intención de mantenerlo como una cita anual fija en el calendario.

Vídeo de la fiesta de conmemoración del Banquete de Conxo del año 2019.
El caché
El caché escondido en esta carballeira es un contenedor de plástico de pequeño tamaño de color negro. Dentro contiene un pequeño lápiz y el logbook. Si no lo encuentras, descansa y siéntate en el banco más céntrico, desde el que tendrás una vista panorámica del lugar donde hace muchos años se celebró el acto del Banquete con reconocidas personalidades de la cultura gallega sirviendo la comida a obreros y artesanos. ¡Imagina lo que habrán visto estos árboles centenarios y estos fuertes MUROS DE PIEDRA!
Cuidado con los paseantes que frecuentan el camino. Sé discreto. Cuando acabes deja todo como estaba y disfruta del paseo.