Los damnificados de 1962
Las últimas horas de la tarde del día 25 de septiembre, daban la impresión de que se avecinaba una fatal desgracia; eran las 12'30 de la noche, el guarda de servicio, del depósito de FLAGA, butano, apercibió la crecida del rio al observar cómo flotaban bombonas de butano a su alrededor. Con agua hasta las rodillas, salió a dar la alarma a todos los vecinos de la calle del Fútbol (yo vivía en el Nº 50 de esta calle), tocando el silbato y gritando «El río, el río». Las gentes se lanzaron a la calle, abandonándolo todo para salvar sus vidas. El agua, que iba creciendo, les llegaba hasta la cintura. Todo el mundo corría, a pesar de ser el agua un gran obstáculo. Las autoridades se presentaron rápidamente al tener conocimiento de los hechos. Inmediatamente se pusieron en comunicación con los bomberos y autoridades gubernativas, dando conocimiento de la catástrofe y pidiendo ayuda por todos lados. Las familias que abandonaban sus hogares presos de gran pánico, iban siendo alojadas en diferentes locales de la población. Al iniciarse el alba, se fue normalizando la situación y se observó la magnitud material de los daños causados. Todos los damnificados fueron colocados en el Casal Parroquial y en casas particulares.

Más tarde fueron realojados en tiendas de campaña cedidas por el ejército, estas se montaron en el campo de béisbol de Siemens donde nada hacía prever que el 25 de diciembre tendría lugar la nevada que ocurriría. El día 22 el anticiclón se debilitó en nuestras altitudes y se formó uno nuevo en el norte de Europa, con una masa muy fría en niveles bajos a aquellas latitudes. Con esta configuración sinóptica, el flujo de viento sobre Cataluña favoreciendo la llegada de la masa fría continental que fue lo que provocó la gran nevada que afecto a los ya castigados damnificados de la riada en sus tiendas de campaña.
Más tarde se les proporciono a las familias damnificadas unas casitas prefabricadas las cuales no disponían de agua ni cuarto de baño en el interior de las viviendas y fueron ubicadas entre calle Mosén Andreu y Calle Camfaso.

