Disfruta de un camino hacia el río que poca gente conoce.
Se trata de una carretera paralela a un riachuelo, rodeada de monte y bosque, que conecta las afueras del barrio del 21, pasando por Peliquín, con la zona de Oira, junto al embalse de Velle y el cauce del Río Miño.
Una buena ruta para desconectar del ritmo urbano y respirar aire puro sin alejarse demasiado de la ciudad, en la que, si pones suficiente atención, podrás encontrar un pequeño pedazo de historia.