Fortaleza de Santa Engracia
Fue construida entre los años 1794 y 1797, como último reducto defensivo en el interior peninsular en el frente de los Montes Obarenes, desde Frias hasta las Conchas de Haro, y como elemento fortificado frente a una posible invasión de tropas revolucionarias francesas, tras declarar la guerra a Francia en 1793.
Durante la Guerra de Independencia sufrió serios desperfectos, pero en 1820 fue reparado. En 1823 fue arrasado por los zapadores de Angulema, por orden del Duque de Ohenhole. De nuevo en 1835 los carlistas derribaron los últimos elementos que quedaban en pie.