Ella, que mora en la absoluta oscuridad...
Custodia aquello que tú más anhelas…
Adéntrate con sumo sigilo…
Podrás sentir su mirada fijada en tu yugular…
La oirás masticar en el silencio de la noche…
Su picadura te paralizará…
Sus peludas patas caminarán por tu piel...
En tu interior los huevos depositará…
Y sus crías al nacer te devorarán.
