Torquemada celebra cada 26 de julio el Día de los Abuelos, coincidiendo con la celebración litúrgica de San Joaquín y Santa Ana. Este año, debido a las circunstancias actuales marcadas por el covid-19, la Asociación Cultural Valdesalce canceló la fiesta. Pero el colectivo quiso hacer algo especial que quedara para el recuerdo. Por este motivo, durante el confinamiento, la Asociación impulsó la creación del Mirador de la Virgen de Valdesalce, a 1.200 metros desde el pueblo en dirección al Santuario de la Reina del Cerrato. «Pensamos que es un lugar especial para rezar, para rendir culto a nuestra Patrona. Hay mucha gente mayor que pasea hasta el Santuario, pero muchos ya no llegan hasta él porque dista 3.300 metros desde el pueblo. Por eso, los vecinos y devotos pueden sentarse en este lugar, contemplar la imagen de la Virgen de Valdesalce y el Santuario de fondo. Es un lugar privilegiado, como así nos lo han manifestado numerosos vecinos», destacó Arsenio Tejedor, secretario de la asociación.
El entorno elegido es especial, pues permite contemplar el valle de Valdesalce, con sus diferentes tonalidades en cada estación. Todo ello ha sido posible gracias a la generosidad de los hermanos Santiago-Miguel, que han donado una parte de la tierra para la construcción del Mirador de Valdesalce. Un monolito que cuenta con un mosaico realizado en Castellón y en el que se han colocado diversas piedras del puente, que quedaron inutilizadas después de la restauración. El espacio tiene marcados los cuatro puntos cardinales en una rosa de los vientos y una placa con la inscripción 'Virgen de Valdesalce, guíanos'. Además, se han plantado varios almendros y otras plantas aromáticas en el entorno y el lugar estará iluminado por las noches con unas lámparas solares.