En este Earth hablaremos de la caliza, concretamente de la conocida como variedad Piedramuelle.
Para registrar este Earth contesta a las siguientes preguntas:
1- ¿Qué variedad o variedades de Piedramuelle se han utilizado en la construcción?
2- ¿Cuál es el elemento mayoritario en la composición de la variedad gruesa?
3- ¿Qué características puedes mencionar de la variedad gruesa?
4- En el acceso al recinto hay una escalera con varios peldaños ¿Son todos de la misma variedad de Piedramuelle?
5- En los sillarejos ¿Qué variedad crees que es predominante, fina o gruesa?
6- Foto personal, equipo, nick o algo representativo.
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La piedra con la que fueron construidos los monumentos del Naranco fue extraída del mismo monte, según recoge «Canteras históricas de Oviedo. Aportación al patrimonio arquitectónico». El libro, publicado por la editorial Hércules, da información geológica detallada sobre una larga lista de edificios, construcciones que fueron levantadas para la corte asturiana, en el Renacimiento, el Barroco y, por supuesto, sobre la Catedral, y en el caso de San Miguel de Lillo y Santa María del Naranco sus autores defienden que sus constructores no fueron muy lejos a buscar la piedra de la que están hechos, ya que sus características geológicas y mineralógicas son similares a las de terrenos próximos.
Entre los materiales conocidos en el patrimonio monumental de Oviedo como “piedra de Piedramuelle”, se diferencia esencialmente dos tipos rocosos, que presentan distinto comportamiento frente a la alteración.
Piedramuelle de “grano grueso”: es una caliza amarillenta, bioclástica, arenosa, con una elevada porosidad (20 %) y poros relativamente bien comunicados (radio de acceso 1 µm), que se presenta normalmente muy bien conservada.
Piedramuelle de “grano fino”: es una caliza dolomítica amarillenta a rojiza, cristalina heterométrica (desdolomía), impura (con cuarzo y filosilicatos), de menor porosidad y con los poros peor comunicados, que se presenta con frecuencia alterada, con desarrollo de costras negras, que a su vez causan problemas de disgregación, descamación y acanaladuras.
Esta diferencia de comportamiento puede ser atribuida a la composición y a la porosidad, la caliza Piedramuelle de “grano fino” presenta mayor contenido en filosilicatos y poros más pequeños y peor comunicados que la de grano grueso. Dichas características petrográficas influyen en el comportamiento de la roca frente al agua. Así, dicha variedad de grano fino –a pesar de tener menor porosidad y absorber menos agua– retiene mayor cantidad de agua durante el proceso de secado, lo que favorece su alteración.

La Piedramuelle de “grano fino” se trata de una roca extraída en distintos puntos de los alrededores de la ciudad, de niveles del Cretácico Superior (Cenomanense), en concreto de la denominada Formación Piedramuelle. Dicha formación es mayoritariamente detrítica con carbonatos en su parte superior, presenta areniscas, areniscas calcáreas y calizas arenosas, materiales todos ellos ampliamente utilizados en la arquitectura monumental ovetense. De todos esos tipos rocosos los más utilizados en edificación son las calizas arenosas, a veces también dolomíticas, como ya dijimos, conocidas en el ámbito de la construcción como “piedra de Piedramuelle”. Se trata de rocas con variaciones de color y granulometría, por lo que se consideran variedades en relación con las citadas características petrográficas. En los edificios monumentales pueden diferenciarse bastante bien dos variedades extremas, conocidas en trabajos anteriores como “variedad amarilla” y “variedad roja”, aunque también se presenta una amplia gama de variedades intermedias.
La denominada “variedad amarilla” es una caliza bioclástica arenosa de grano grueso, siendo este último hecho más característico y significativo que el color, por lo que parece conveniente denominarla “variedad de grano grueso”. La conocida hasta ahora como “variedad roja” es también una roca carbonatada, fundamentalmente una caliza cristalina impura de grano fino, que puede presentar colores más variables, desde amarillentos a claramente rojizos; se la ha denominado “variedad de grano fino”. Esta piedra, debido posiblemente a su menor tamaño de grano y a su facilidad para la labra, es más utilizada en las partes esculpidas y ornamentales de muchos edificios de la ciudad de Oviedo. En edificación esta piedra se distingue bien de la “de grano grueso” –independientemente de su color– por la facilidad con que se deteriora y las distintas formas de alteración presentadas.
Piedramuelle de grano fino.
Roca carbonatada de aspecto masivo, cristalino, de grano fino y coloración más variable: del rojo al amarillo. Entre los granos se observan láminas de moscovita y también pequeños poros elongados. Más esporádicamente presenta núcleos de calcita espática y estilolitos. La roca es relativamente compacta, menos coherente y más alterable que la de grano grueso. En edificación muestra distintas formas de alteración, que pueden relacionarse con el color: las variedades más amarillas tienden a descamarse, mientras que las rojas presentan acanaladuras.
Composición: La roca está formada mayoritariamente por carbonatos (70-80 %), predominantemente calcita, y en menor proporción dolomita ferrosa y ankerita. Entre los minerales terrígenos abunda el cuarzo (8-15 %) y los filosilicatos (6-15%): moscovita, biotita alterada, clorita, glauconita y minerales arcillosos. Son característicos de esta variedad los agregados de glauconita. Entre las arcillas se identifica illita y, en menor proporción, caolinita. Otros componentes significativos son los óxidos de hierro (4-6 %), principalmente goethita y hematites, a los que se atribuye el color rojo-anaranjado de la roca. Entre los minerales accesorios presenta turmalina.
Textura: Se trata de una roca esencialmente cristalina, en la que destacan granos dispersos de tamaño fino y uniforme, de distinta naturaleza (cuarzo, moscovita y glauconita). Los cristales de calcita constituyen los componentes de mayor tamaño (200 a 300 µm), aunque también se presentan en cristales menores con disposición intersticial y aspecto sucio por su contenido en inclusiones. El cuarzo se presenta en granos angulosos de 50 a 100 µm, y la glauconita en granos redondeados de tamaño parecido (100 µm). Los óxidos de hierro están asociados a la fracción fina de los carbonatos y muestran disposición intersticial.
Una característica distintiva de esta roca es la presencia de grandes cristales de carbonato (0,5 mm), euhedrales, con inclusiones zonadas de óxidos de hierro, todos ellos rasgos típicos de dolomitización. No obstante, dichos cristales presentan recrecimientos o son policristalinos, siendo de calcita y no de dolomita, lo que indica un proceso posterior de desdolomitización. La textura resultante, entre granuda y cristalina, es típica de una desdolomía.
Porosidad: Presenta algunos poros móldicos, en relación a veces con los granos (formas redondeadas y otras con los cristales de dolomita (formas rómbicas). También se observan espacios vacíos de mayor tamaño (varios milímetros), consecuencia probablemente de que los granos sean más blandos o estén peor cementados. La porosidad abierta en este caso se sitúa alrededor del 10 %, variando del 5 al 15 %. La distribución de la porosidad en función del radio de acceso a los poros es unimodal y sesgada hacia los finos. El radio de acceso de poro se sitúa alrededor de 0,13 µm (entre 0,07 y 1 µm), y la porosidad con acceso