Sobre el arroyo de Valdecobas permanece impasible el precioso puente de piedra por el que antaño se superaba su pequeño cauce hoy seco en verano.
En el entorno de las majadas de corralejo con un pié sobre el suelo de piedras de cuarcitas y otro sobre las areniscas que dan color a Albendiego encontraremos este bonito lugar digno de una visita.