La idea detrás de esta colección de cachés escondidos en pequeños parques urbanos es que nos demos cuenta de que no tenemos que ir muy lejos par pasar unos momentos conectando con la naturaleza y recargar la energía que en ocasiones nos roba el vivir en una ciudad tan grande, como la ciudad de México, donde el ajetreo del día a día, la inseguridad y las distancias parecen sugerir que es difícil encontrar un oasis de paz cerca.
Este primer caché está escondido en uno de los árboles del parque que se encuentra frente a la estatua y glorieta de Agustín Lara. No es tan concurrido como Chapultepec así que se presta para pasar momentos de tranquilidad inspirando el aroma de la naturaleza. Mira abajo para no trastabillar, estira la mano y busca entre las hojas para encontrar el caché.
