
Cuando era cachorra la encontraron muy herida y la dejaron en una clínica de Ferrol, una vez se recuperó se vino con nosotros. Es una superviviente y eso ha marcado su carácter.
Muy cercana con su familia, pero huidiza con los desconocidos; lo normal es que las visitas no lleguen a verla. A pesar de ser la pequeña de la casa es la más severa si algo la incomoda. Es cazadora y no hace ascos a nada, en lo que a comida se refiere.
Desde que llegó Queso intenta no llamar demasiado la atención, pero aún con esas sigue siendo muy habladora; siempre miaña bajito para pedir mimos y le encanta hacer sonidos cuando hace sus saltos de longitud. No sabe ronronear, pero aún así es muy expresiva, a su manera.
¡Gracias D_Barreira por la colaboración!