
Fue el primero en llegar y lo sabe. Es el rey, la pachorra hecha mamífero.
El grifo de la bañera es el Dios al que venera. Es el único de la casa al que le da igual la comida, a excepción del pavo y la leche, sus debilidades.
Se puede pasar horas tirado al sol, simplemente existiendo, pero cuando se aburre de no hacer nada y se activa, se vuelve loco; no es raro verlo corriendo y dando volteretas en el pasillo, o chinchando a Cara para que juegue con él.
Cuando encuentra su ratito de mimos se recrea mucho en ello, le encanta buscar un hueco para acurrucarse a tu lado y "amasarte" como si no hubiese un mañana.
¡Gracias D_Barreira por la colaboración!