Los puentes gemelos son dos pasarelas, realizadas durante la reforma de Madrid Río, que se llaman Graciano y San Zacarías, aunque también se les conoce como del Invernadero y del Matadero.
Estos puentes proporcionan una nueva conexión peatonal y ciclista entre los barrios residenciales del sur y oeste con el centro cultural Matadero Madrid y el nuevo parque de Arganzuela. Fueron concebidas no solo como elementos de paso sino como miradores. Se busca la idea de crear un pabellón decorado como antesala del Matadero. Para ello se proyectó un espacio abovedado con el objeto de ser ornado posteriormente. Este proyecto artístico fue realizado por Daniel Canogar.