
«Alguien me habló todos los días de mi vida al oído, despacio, lentamente. Me dijo: ¡Vive, vive, vive! Era la muerte», Jaime Sabines.
Hemos elegido este lugar cerca del cementerio nuevo de esta localidad, donde se conservan los sillares de la entrada y cruces del antiguo cementerio trasladados hasta aquí, pero desde donde no podemos verlo, tal cual como ocurre y actuamos diariamente en nuestras vidas, como huyendo o negando su existencia.
La muerte es un tema incómodo y pensar acerca de ella, aún más. ¿Por qué cuesta tanto hablar y aceptar la muerte? ¿Por qué no se puede incorporar como parte de la vida? ¿Por qué da tanto miedo? ¿Por qué la muerte se les oculta o se les disfraza a algunos niños?
Vivimos de espaldas a la muerte, y esto nos aleja de una realidad. Uno de los principales obstáculos que nos impiden comprender y aceptar la propia muerte es que el inconsciente es incapaz de representarse que nuestra existencia llegue a su fin. Somos pequeños, pero nos creemos inmortales. Vivimos como si nuestra vida nunca fuera a terminar.
Pese a ello y desde estas otras vistas de la Vega del río Gualope, deseamos que os guste este caché un poquito diferente a la par que correlacionado con esta temática, deseamos que os ayude a reflexionar sobre este tema e incluso que de para un buen tema de conversación si no venís solos. Pero desde luego nuestra principal motivación es que disfrutéis del geocaching.
No contiene máquina de escribir, por favor evitad foto spoiler y ser cuidadoso pues es bastante delicado aunque no lo parezca. SeRía aconsejable llevar pinzas.
