El Capitán Nemo, comandante del Nautilus en las novelas de Julio Verne “20.000 leguas de viaje submarino” y “La isla misteriosa”, es uno de los personajes de ficción más fascinantes. Figura misteriosa, científico, ingeniero, políglota, misántropo, coleccionista, genio explorador, luchador antiimperialista, en el retrato del capitán Nemo se esconde quizá el autorretrato del viajero y revolucionario que habría querido ser el propio Verne:
“En el mar está la suprema tranquilidad. El mar no pertenece a los déspotas. En su superficie pueden todavía ejercer sus derechos inicuos, batirse, pelearse, devorarse, transportar a ella todos los horrores terrestres. Pero a treinta pies de profundidad, su poder cesa, su influencia se apaga, su potencia desaparece (…) ahí está la independencia. ¡Ahí no reconozco dueño ni señor! ¡Ahí yo soy libre!”
¿Quién sabe si en uno de sus innumerables viajes, el rumbo de su nave no le trajo hasta esta desembocadura?

Sobre el caché
Esta vez ha sido un pensat i fet. Había que elegir un personaje literario o cinematográfico para el Geodesafío del mes de abril y en una asociación rápida de ideas surgió este caché. Se trata simplemente de un botecito con algo de atrezo interior (el elemento amarillo donde está adherido el logbook no es de intercambio). La zona sí es curiosa, casi parece una isla desierta de las que le gustaban a Nemo. Muchos pescadores y gatos, sed discretos.
