Agradable paseo junto a la dársena del Canal de Castilla.

Parece ser que por aquí, Alí Babá, un pobre leñador de Arabia, oye por casualidad a una gran banda de ladrones (cuarenta en total) visitando el escondite de sus tesoros .Los tesoros los guardaban en una cueva, cuya boca quedaba sellada mágicamente. Cuando los ladrones se marchaban Alí Babá entraba en la cueva y se llevaba parte del tesoro a casa. La cueva se abría con las palabras mágicas "ábrete, sésamo" y se cerraba con las de "ciérrate, sésamo", pero no os preocupéis porque la boca ya no está sellada y el tesoro está totalmente accesible.
Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.
