Razas de D&D: Leanos. 03N
Los leanos son una de las razas principales de Fralia. Existen dos subfamilias diferentes, los Learcos y los Feacios, aunque puede haber ramas desconocidas de la especie. Se trata de una especie baja y robusta, de aproximadamente 1,40 de altura y unos 80 kilos de peso promedio. Son físicamente muy fuertes y resistentes, y aguantan bien en un amplio rango de climas. Son artesanos insuperables, que se caracterizan por la robustez y eficiencia pragmática de sus construcciones.

Descripción
Los leanos son una especie baja y muy robusta, de rostros felinos pero piel lisa, que usa largas barbas en complejos entramados. Son notoriamente fuertes y resistentes, y artesanos extremadamente eficientes.
Los feacios son consumados marineros, que surcan los mares y ríos en barcas alargadas de una sola vela. Tienen la piel negra, los ojos amarillos y las barbas rojas o negras, y al habitar en entornos marinos tienden a usar poca o ninguna ropa, aunque a menudo se adornan el cuerpo con tatuajes con motivos geométricos y marítimos y con pesados ornatos ya sea de conchas marinas o de metales preciosos (si son lo suficientemente ricos). Tienen una predilección por el oro, el metal solar, y por el cobre, aunque usarán otros metales si disponen de ellos. El bronce y el hierro en general son preciosos para ellos, y los usan más que nada en las construcciones de sus barcos y herramientas.
Los learcos son ligeramente más altos (alrededor de 1,50) y un poco más delgados de torso, aunque no mucho. Tienen la piel dorada y moteada, y las barbas y melenas rubio oscuro o anaranjado. Son salvajes e independientes, y arrasan con todo lo que esté a su disposición, aunque pueden llegar a tomar prisioneros si les pueden sacar una buena recompensa. Por norma general no usan esclavos, ya que los entorpecen en su andar por el mundo y no les resultan lo suficientemente útiles.
Historia
Los leanos son una de las razas más misteriosas de todas, ya que no comentan su historia con extraños, así como no entran en mayores detalles de sus relaciones y diferencias. Muchos coinciden en que los Primeros, los leanos originales, eran poco más que bestias salvajes: grandes felinos primarios con dientes de sable que aprendieron a caminar en dos patas eones atrás.
De estas bestias se sabe muy poco, pero algunos dicen que eran más altas y fuertes que los leanos actuales. Otros dicen que no son más que los gnolls que asolan las junglas, más salvajes y precarios que los temibles Learcos. Otros dicen que los gnolls no están emparentados en absoluto con los leanos, y un feacio incluso podría ofenderse mortalmente contra alguien que lo llamara "gnoll". De cualquier modo, esta especie competitiva y depredadora en algún punto cambió o se debilitó, y unos nuevos leanos los sucederían: más bajos y robustos, pero con menor agresividad innata, podían cooperar con más facilidad y usar armas más avanzadas.
Acostumbrados a cruzar ríos y pantanos, en algún punto los feacios se establecieron como una raza marina y pequera, y su mayor estabilidad y disponibilidad alimenticia les permitió aumentar su población. Su relativo sedentarismo les permitió generar más técnica avanzada, pero rápidamente notaron que no eran eficientes en la extracción de recursos mineros. Los leanos son artífices innatos, pero sin herramientas verdaderas ni materiales no pueden generar sus obras.
Entonces, miraron a sus primos learcos, y algunos dicen que los esclavizaron. Manteniéndolos cautivos bajo tierra, extrayendo cobre y estaño en sus minas, los learcos se debilitaban y lo que antiguamente era una raza honorable y orgullosa, debido al maltrato y la explotación se transformó en una cultura brutal y humillada.
Pero los learcos, en algún punto, recuperaron su orgullo. Entre leyendas oscuras, se habla de Trai. Trai habría iniciado una revuelta de esclavos luego de ver cómo a una manada silvestre de Learcos los engrilletaban, humillaban y abusaban. Alguien dice incluso que el hambre llevó a una madre learca a comerse a sus crías.
Se sabe que Trai inició una revuelta, y que respondió "al salvajismo con salvajismo", e iniciaría una revuelta que duraría dos siglos. Durante ese tiempo, Trai encaneció, pero se volvió el guerrero más feroz conocido por la historia. La revuelta sería exitosa: los feacios, abrumados por la brutalidad y queriendo cortar las hostilidades, liberaron a los learcos restantes, quienes mirarían a "Triai" como un modelo a seguir: la violencia es el único camino a la libertad, y las ciudades son una corrupción del espíritu. El nomadismo sería, para los learcos supervivientes, el único camino religioso a seguir.
Los feacios, impedidos de su mano de obra barata, embarcaron. Desplegaron sus velas para encontrar nuevas tierras, y nuevas razas para adquirir sus tan necesarios recursos. Primero se transformaron en comerciantes, y luego en el brazo naval del Imperio Aliasino, que les provee de los esclavos necesarios para sus minas: los orcos.
Los Feacios, asimismo, iniciarían los rumores de riquezas innumerables y beneficios incalculables de Szer Neas, en un intento de obtener a los A'Chiad como siervos: más eficientes y más poderosos que los orcos.
Alianzas
La subespecie feacia es aliada del Imperio Aliasino, al cual le proveen barcos y algunos soldados en tiempos de guerra a cambio de protección e independencia para gobernarse. Los Learcos, por otro lado, son nómadas salvajes e independientes, que siguen las migraciones de animales y que saquean las poblaciones con frecuencia.
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