Razas de D&D: Dracónidos. 09N
Nacidos de dragones, tal como su nombre proclama, los dracónidos caminan orgullosos por un mundo que los recibe con incomprensión temerosa. Creados por los dioses dracónidos o por los dragones mismos, los dracónidos nacían originalmente de huevos de dragón como una única raza, combinando los mejores atributos de dragones y humanoides. Algunos dracónidos son fieles servidores de verdaderos dragones, otros son soldados que luchan en grandes guerras, y otros se encuentran a la deriva, sin una vocación clara en la vida.

Historia
Orgullosa estirpe del dragón
Los dracónidos se asemejan mucho a dragones erguidos con forma humanoide, aunque carecen de alas y cola. Los primeros dracónidos poseían escamas de vibrantes matices que reflejaban los colores de su estirpe, pero generaciones de mestizaje han creado una apariencia más o menos uniforme. Sus pequeñas y delgadas escamas son normalmente de color latón o bronce, a veces tendiendo a escarlata, óxido, oro o verde cobrizo. Son altos y de complexión robusta, normalmente rondando los 6 pies y medio (2 metros) de altura y pesando mas de 300 libras (135 kg). Sus manos y pies poseen afiladas garras con tres dedos y un pulgar en cada mano.
La sangre de un tipo concreto de dragón corre fuertemente por las venas de algunos clanes de dracónidos, que suelen poseer escamas más parecidas a las de su ancestro dragón: rojo, verde, azul, negro o blanco; u oro, plata, bronce, cobre o latón.
Clanes autosuficientes
Para cualquier dracónido, su clan es más importante que la propia vida. Un dracónido debe devoción y respeto a su clan por encima de todo lo demás, los dioses incluidos. La conducta de cada dracónido se refleja en el honor de su clan, y deshonrarlo puede conllevar la expulsión y el exilio. Cada dracónido conoce su posición y deberes para con el clan, y su honor les requiere mantener los vínculos de tales posiciones.
Un anhelo continuo de superación personal releja la autosuficiencia de toda la raza. Los dracónidos valoran la pericia y la perfección en cualquier empeño. Odian fracasar, y se esfuerzan al máximo antes de renunciar a algo. Un dracónido ve la maestría en una habilidad particular como la meta de toda una vida. Los miembros de otras razas que comparten el mismo cometido se ganan fácilmente el respeto de un dracónido.
Aunque todos los dracónidos se esfuerzan por ser autosuficientes, reconocen que a veces es necesaria ayuda en situaciones difíciles. La mejor fuente de esta ayuda es el clan, y cuando todo un clan necesita ayuda, recurrirá antes a otro clan dracónido que buscar ayuda de otras razas o incluso los dioses.
Para las demás razas es fácil asumir que un dracónido es un monstruo, especialmente si sus escamas muestran una herencia cromática. No obstante, a menos que el dracónido empiece a exhalar fuego y causar destrucción, es más probable que la gente responda con precaución que con miedo rotundo.
Dracónidos variantes
Las siguientes subrazas proceden del manual Explorer's Guide to Wildemount.
Dracónido sangredragón
Los sangredragón poseen largas colas y un don para la manipulación social. Recuerdan los días en los que fueron poderosos conquistadores.
Dracónido habitante del barranco
Los habitantes del barranco no tienen cola, pero poseen un físico vigoroso. Recuerdan los días de esclavitud bajo los sangredragón, pero también cuando derrocaron a sus amos.
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