Razas de D&D: Enanos.10N
Ricos reinos de antiguas grandezas, salones tallados en las entrañas de las montañas, el eco de picos y martillos en profundas minas y ardientes forjas, la entrega total al clan y la tradición, y un odio visceral hacia los goblins y los orcos. Estos principios comunes unen a todos los enanos.

Historia
Bajos y robustos
Valientes y resistentes, los enanos son conocidos por ser habilidosos guerreros, mineros y artesanos de la piedra y el metal. Aunque miden menos de 5 pies (1,5 m), los enanos son tan anchos y compactos que pueden pesar tanto como un humano con dos pies más de altura. Su valor y constitución no tiene nada que envidiar a las de las razas más altas.
La piel de los enanos varía entre el marrón oscuro hasta a un matiz más pálido tintado de rojo, pero los más comunes son los tonos de marrón claro o morenos, como ciertos colores de la tierra. Su pelo, que llevan largo pero con peinados simples, es normalmente negro, gris o castaño, aunque los enanos más pálidos suelen ser pelirrojos. Los enanos varones valoran altamente sus barbas y las peinan con sumo cuidado.
Larga memoria, largos rencores
Los enanos pueden superar los 400 años de edad, por lo que los enanos más ancianos recuerdan un mundo más diferente. Por ejemplo, algunos de los enanos más viejos que viven en Ciudadela Felbarr (en el mundo de los Reinos Olvidados) pueden recordar el día en el que, hace más de tres siglos, los orcos conquistaron la fortaleza y los obligaron al exilio durante más de 250 años. Esta longevidad les otorga una perspectiva del mundo de la que carecen las razas que viven menos, como los humanos y los medianos.
Los enanos son sólidos y resistentes como las montañas que aman, resistiendo el paso de los siglos con aguante estoico y pocos cambios. Respetan las tradiciones de sus clanes, rastreando su ascendencia a la fundación de sus fortalezas más antiguas en la juventud del mundo, y no abandonarán estas tradiciones fácilmente. Parte de estas tradiciones es la devoción a los dioses enanos, que defienden los ideales de labor industrial, pericia en combate y devoción a la forja.
Un enano es determinado y leal, cumple su palabra y es decisivo en acción, a veces hasta el punto de la testarudez. Muchos enanos tienen un fuerte sentido de la justicia, y tardan en olvidar los agravios que han sufrido. Un agravio hecho a un enano es un agravio para todo su clan, por tanto, lo que comienza como la búsqueda de venganza de un sólo enano puede convertirse en una disputa entre clanes.
Clanes y reinos
Los reinos enanos se extienden en las profundidades de las montañas, donde los enanos extraen gemas y metales preciosos y forjan objetos maravillosos. Les encanta la belleza y artesanía de los metales preciosos y la buena joyería, y en algunos enanos este amor decae en avaricia. La riqueza que no pueden extraer de la montaña, la consiguen mediante el comercio. No les gustan los barcos, así que los humanos y medianos emprendedores frecuentemente comercian con los productos enanos a través de rutas marítimas. Los miembros de confianza de otras razas son bienvenidos en los asentamientos enanos, pero existen ciertas áreas que están prohibidas incluso para ellos.
La unidad básica de la sociedad enana es el clan, y los enanos valoran mucho el estatus social. Incluso los enanos que viven lejos de sus reinos atesoran sus identidades y afiliaciones dentro del clan, reconocen a enanos emparentados con ellos, e invocan los nombres de sus ancestros en juramentos y maldiciones. No tener clan es el el peor destino que puede acaecer a un enano.
Los enanos residentes en otras tierras son típicamente artesanos, especialmente herreros, armeros y joyeros. Algunos se convierten en mercenarios o guardaespaldas, muy valorados debido a su coraje y lealtad.
Dioses, oro y clan
Los enanos que se entregan a una vida de aventuras pueden estar motivados por el deseo de riquezas, ya sea por interés propio, por un propósito en específico o por un deseo altruista de ayudar a los demás. Otros enanos son motivados por las órdenes o palabras de inspiración de una deidad, una vocación o el simple deseo de traer la gloria al nombre de un dios enano. El clan y la ascendencia son también motivaciones importantes. Un enano puede buscar restaurar el honor perdido de un clan, vengar un antiguo agravio sufrido por su clan, o ganarse un lugar en su clan después de haber sido exiliado. O puede que busque el hacha que blandió un poderoso ancestro, perdida en el campo de batalla hace siglos.
Lentos para confiar
Los enanos se llevan bien con la mayoría de las demás razas. "La diferencia entre un conocido y un amigo es de unos cien años", dice un proverbio enano que quizá sea una hipérbole, pero muestra lo difícil que puede ser ganarse la confianza de un enano para un miembro de una raza menos longeva.
Subrazas de enano
Enano de las colinas
Como enano de las colinas, posees sentidos agudos, una buena intuición y gran resistencia. Los enanos dorados de Faerûn en su poderoso reino del sur son enanos de las colinas, así como los exiliados Neidar y el degradado Klar de Kynn en Dragonlance.
Enano de la montaña
Como enano de la montaña, eres fuerte y corpulento, acostumbrado a una vida dura en terrenos rocosos. Probablemente seas un poco más alto (para ser un enano), y tengas una coloración más clara. Los enanos escudados del norte de Faerûn, junto con el clan gobernante de Hylar y el clan noble de Daewar de Dragonlance son enanos de la montaña.
Duergar
En profundas ciudades de la Infraoscuridad viven los duergar, o enanos grises. Estos crueles y sigilosos esclavistas invaden el mundo de la superficie en busca de cautivos, para después venderlos a las otras razas de la Infraoscuridad. Poseen habilidades mágicas innatas que les permiten volverse invisibles y crecer temporalmente a tamaño gigante.
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