

Hablar de la iglesia de Santo Domingo de Soria es hablar de Románico con mayúsculas. Es uno de esos testimonios construidos que se convierten en paradigma de un estilo, y es tal su relevancia constructiva y decorativa, que investigadores, divulgadores y hasta los libros de texto lo incluyen ineludiblemente en estudios y publicaciones. Es Bien de Interés Cultural declarado desde 1931.
Destaca sobre todo su espléndida fachada monumental, una de las mejores portadas del Románico español, de influencia francesa (Nuestra Señora de Poitiers), lo cuál explica el concepto de la participación de la reina Leonor en la ampliación y remodelación de la iglesia en la segunda mitad del S. XII.
En las jambas de la entrada los capiteles están decorados con escenas bíblicas del Génesis y de la vida de Cristo. La riqueza de las arquivoltas la convierten en unas de las más alabadas del románico español. La 1ª representa los 24 ancianos músicos del Apocalipsis, la 2ª la Matanza de los inocentes, la 3ª escenas que comprenden la vida de la Virgen, el nacimiento e infancia de Jesús y la 4ª la pasión, muerte y resurrección de Cristo.
Cabe destacar su expectacular rosetón, que visto desde dentro e iluminado con el sol crea en el suelo unas formas ilubadas de colores muy poco vistas en otros lugares.