La casona de Leoncio es quizás el caché más personal que he escondido y del que me siento más orgulloso, pues fue la casa dónde pasé mi infancia, al igual que mi madre y mi abuela antes. La casa es conocida y recibe el nombre de mi bisabuelo: don Felipe Leoncio Fernández García, así que si me lo permiten, lo primero es decir ...
¡GRACIAS ETERNAS POR UNA INFANCIA TAN FELIZ!
La casa tiene muchisima historia, pues data de la primera mitad del siglo XVIII y fue construida por Dña. Antonia María Ana De Campos y Salgado la cual estaba casada con D. Nicolás Massieu y Monteverde, coronel del Regimiento de Milicias, Gobernador de Armas de la isla y además, Regidor Perpetuo de su antiguo Cabildo, muerto en 1759. Se cree que este, o su hijo D. Nicolás Massieu Campos y Salgado, Caballero del Hábito de Santiago, Teniente Coronel, Regidor Perpetuo y Gobernador de Armas de la isla (1720-1774), son los responsables de la edificación y delimitación de la primigenia finca de 18 hectáreas, 41 áreas y 2 centiáreas, según la inscripción del finca con el nº53 del tomo 37 del Registro de la Propiedad de Santa Cruz de La Palma.

Nicolás Massieu Campos y Salgado tuvo numerosos herederos, uno de los cuales vendió la finca a Dña. María Concepción Massieu y Sotomayor y esta, a su vez, se la vendió con Pacto de Retro a D. José Abreu Luján, el cual la perdió por dicho pacto, volviendo de nuevo a su anterior propietaria el día 21 de enero de 1845. Esta, era de tía de Gabriel Álvarez Massieu y del matrimonio formado por Pedro Massieu Salgado y de Dña. Josefa Sotomayor, obteniendo estos por herencia la finca dividida en participaciones. El citado matrimonio, vende algunas de ellas a Dña. María del Rosario y a Dña. Antonia Massieu Sotomayor, vendiendo estas a su vez a Dña. Josefa Álvarez Massieu, (hermana de Dña. María Concepción Massieu y Sotomayor) adquiriendo esta más participaciones por la herencia de su tío el Presbítero D. José Massieu Sotomayor, por la compra a D. José Jaubert Massieu, el cual vendió participaciones a D. Pedro Álvarez Massieu.

D. Gabriel Álvarez Massieu, mencionado anteriormente y su esposa María de Los Dolores Gil de León obtienen varias participaciones de la Hacienda a través del Legado de su tía, de la permuta con Dña. Josefa Álvarez Massieu, por la compra a esta última, por compra a D. Pedro Álvarez Massieu y por herencia de su padre Rafael Álvarez, cuñado a su vez de Dña. María Concepción Massieu y Sotomayor, citada anteriormente.

Al fallecer D. Gabriel Álvarez Massieu en 1918, dicta la repartición de su propiedad entre sus hijos sin perjuicio los derechos de su esposa. En 1920, uno de sus hijos, D. Gabriel Álvarez Gil, vende su parte a una de sus hermanas, Dña. María de Los Dolores Álvarez Gil, casada con D. Agustín Alcalá Galiano Ruiz; este, bajo el consentimiento de su esposa, toma el mando de su parte de la finca segregándola en 1941 en dos partes que vende a D. Francisco Ramos y Ramos y a D. Felipe Leoncio Fernández García, mi bisabuelo. Si bien actualmente ya no pertenece a la familia y no luce su anterior esplendor, os invito a admirarla durante unos minutos y después de esta aventura, jugar a visitarla desde cualquier punto de Breña Alta, seguro que la encontraréis.
Lo mejor que podemos hacer en favor de quienes nos aman es seguir siendo felices.
Émile-Auguste Chartier