“¡Bienvenidos a Bronchales!”
Un saludo similar debieron hacer los habitantes de Bronchales, allá por el siglo XII, cuando, tras la conquista de Valencia, las huestes del Cid llegaron a este territorio escoltando a la mujer del Campeador, doña Jimena, y a sus hijas, que iban a encontrarse con él en tierras valencianas y que tuvieron que hacer noche aquí para reponer fuerzas.
El caché se encuentra a la entrada de Bronchales, tras el monolito con los textos del Cantar en lengua romance y castellano antiguo donde se hace constar el hecho.
