En el libro “Descubriendo nuestras fuentes. Las fuentes naturales de los montes de El Espinar”, de Javier Sanz Pérez, se describen 182 en el municipio de El Espinar y alrededores, dando para cada una su nombre, situación, coordenadas, descripción y acceso. Pero “La fuente escondida” no aparece en el libro.
Lógico, pues el título indica “fuentes naturales”, y el agua de ésta no procede de un manantial, sino de la traída a la zona recreativa de La Panera desde el cercano arroyo de Blasco, que alimenta también las piscinas y otras fuentes de la zona.
El aspecto actual de la fuente, escondida entre la maleza e invadida por ella, indica que no se ha utilizado desde hace mucho tiempo: desde luego, no es potable.