
Bienvenidos a Carmona!
Enclavado en el Valle del Nansa, aunque administrativamente pertenece al Ayuntamiento de Cabuérniga, en el vecino Valle del Saja, Carmona representa la esencia de la arquitectura montañesa de los siglos XVI, XVII y XVIII.
Os invito a un paseo por la tranquilidad que se respira en sus calles…
Carmona es conocida como “La flor de los Albarqueros”, artesanos que trabajaban la madera haciendo albarcas o abarcas, calzado típico que permitía aislar el pie de la humedad del suelo.
Cerca del caché podréis contemplar el monumento, o lo que queda de él, a la vaca Tudanca. Su nombre lo toma de la cercana zona de Tudanca. De temperamento fuerte, es un tipo de ganado que se adapta muy bien al clima y a la orografía estando parte del año en semilibertad. Se dedicaba para las labores de campo, como animal de tiro, ya que su leche no es abundante. Su carne es poca pero muy preciada en la cocina cántabra. Nacen tanto hembras como machos de un color marrón o “colorao” que a los tres meses empezará a cambiar. Los machos son negros con un listón blanco en el lomo. Las hembras, por su color se dividen en joscas, tasugas, avellanas y corzas.
Así lucía originalmente este monumento:

Por desgracia, los años y, tal vez, otras causas menos naturales, le han hecho perder su cornamenta.
Estado actual:
