
Almería debería ser reconocida y recordada por haber puesto escenario a cientos de emociones, personajes y situaciones que los aficionados y cinéfilos mantienen perennes en su memoria.
El Cine llegó hasta Almería, casi por casualidad, en el año 1952 cuando se produjo el primer rodaje de un largometraje La Llamada de África. Antes de esa fecha, en 1943, se realizó una filmación, de carácter documental, de 10 minutos de duración, La Alcazaba de Almería, bajo dirección y guion de Vicente Zaragoza. Pero no fue hasta 1953, cuando la propia industria nacional se lanzó a la colonización fílmica de tierras almerienses. Fueron los años de El beso de Judas y Sierra maldita. Aunque, si hubo una película clave para el lanzamiento de Almería en su fructífera relación con el cine, esa fue, sin duda, Ojo por ojo, de André Cayatte. Almería empezaba a sonar entonces en los ambientes cinematográficos internacionales.
Las películas españolas dieron pronto paso a rodajes de filmes europeos y americanos, que trajeron de la mano a las más grandes estrellas del panorama internacional, al mismo tiempo que convirtieron el turismo en uno de los grandes focos de riqueza y desarrollo de toda la provincia. De esta forma, reconocidos actores de la meca del cine han pisado tierras almerienses para dar vida al personaje de alguna historia irrepetible. Así, Sean Connery, Clint Eastwood, Raquel Welch, Orson Wells, Brigitte Bardot, Harrison Ford, Charles Bronson, Claudia Cardinale y Bo Derek, entre otros muchos, forman parte ya de la historia del cine de Almería.
No sólo se rodaron westerns en los parajes almerienses, sino que también se filmaron películas de géneros tan diversos como el bélico, de aventuras, ciencia-ficción, la comedia, e incluso cine de autor, de difícil catalogación. Los westerns, de la mando del irrepetible maestro Sergio Leone, sin duda marcaron todo un hito, pero Almería supo vender sus encantos a directores y actores que trabajaron otro tipo de películas hasta conseguir que la Alcazaba se transformaran para rodar Indiana Jones y la Última Cruzada, a petición de Steven Spielberg, o que la Rambla del Búho de Tabernas acogiera la batalla de El Guettar en Patton.
Han sido incontables las películas, cortometrajes, documentales, anuncios y series de televisión que encontraron y siguen encontrando unas condiciones difíciles de encontrar en cualquiera otro lugar del planeta. Almería garantiza a los realizadores un gran número de horas de sol diarias, el sueño de todo buen productor, además de grandes contrastes paisajísticos: zonas desérticas, de horizonte agreste, casi lunar, como el Desierto de Tabernas; grandes sierras de frondosa vegetación, como lo son los terrenos de Sierra Alhamilla; costas, acantilados y playas vírgenes en Cabo de Gata - Níjar. Pocos lugares pueden presumir de tener una orografía tan variada. Todo ello permite recrear distintos parajes a pocos kilómetros de distancia. Muchos son los espacios de la capital y la provincia, que han sido utilizados para convertirse en el Norte de África, Asia, o el Oeste americano.
Actualmente, la actividad cinematográfica ha disminuido sensiblemente, pero todavía se siguen rodando spots publicitarios, documentales, cortometrajes y películas de forma periódica. Para muchos, mientras Almería cuente con su abundante luz, sus magníficas condiciones meteorológicas, y su experiencia en el séptimo arte, se seguirán gastando metros y metros de celuloide en esta tierra, una tierra con historia de cine.
En Almería capital se puede visitar la Casa del Cine (museo que cuenta la historia del cine en la provincia de Almería y que fue vivienda de John Lennon durante el rodaje de Cómo gané la guerra) y el Paseo de la Fama de Almería en la calle Poeta Villaespesa
EL MISTERY
N 37° 15.ABC W 006° 48.DEF