Entre el Cerro de Tolox y la cañada de Las Carnicerías, pasaremos por un bello pinsapar en ladera, llamado Froncaire. Esta zona está repoblada de pinsapo y quejigo, pero hay grandes y vetustos ejemplares de Quercus alpestris que nos dejarán boquiabiertos.
Dice Robe en su último trabajo discográfico: "felicidad, dime donde te escondes..." y yo pienso que se podría esconder debajo de alguno de estos enormes quejigos de montaña.
Además de flora, por esta zona, en invierno es ácil observar herrerillos comunes, collalbas grises y mirlos capiblancos. No será sorprendente escuchar alguna chova piquirroja en vuelo, y además disfrutaremos de mucha tranquilidad si regresamos por este camino.
El caché está junto al camino, bajo una piedra, bien tapado, y cerca de los dos quejigos. Dejadlo bien oculto.
No tiene lápiz ni material de escritura, sólo el librito de registro.