Este caché evoca las largas tarde de verano de la primera infancia, donde hasta que nos dejaban salir no nos quedaba más opción que entretenernos dentro de casa a la fresca. Y en silencio, por favor, no vayamos a estropearle la siesta a los mayores.
El caché
Sin espacio de intercambio ni máquina de escribir. Sed cuidadosos para que dure.