Erase una vez una mala hierba, que pertenecia al clan de las malas hierbas.
Este clan velaba por su propia supervivencia, ya bastante dificil lo tenian de por si (obviamente no es facil tener tan mala reputación), pero un fatidico dia de verano todo cambio, un fuego amenazó con destruir todo ser viviente.
Una mala hierba se armó de valor y enseño sus grandes espinas para defender a todo el mundo.
Gracias a su gran esfuerzo salvo a todo el pueblo y a su familia, pero ella no tuvo tanta suerte y quedo echa cenizas por culpa del fuego.
El pueblo conmovido creo una escultura en su honor pero pusieron una rosa.
Moraleja: No todo parace lo que es, de una mala hierba puede crecer una bella flor.
