|
La Real Basílica de Nuestra Señora de Atocha es una de las seis basílicas que existen en Madrid.
El santuario de Atocha fue elevado a basílica el 12 de noviembre de 1863 a petición de la reina Isabel II, gracia que le fue otorgada por el papa Pío IX. La actual edificación inaugurada en 1951 forma un rectángulo de 52 metros de frente por 34 de fondo, con una altura en la nave central de 13,25 metros.

En ella destacan las vidrieras de un estilo de interpretación moderna del románico y que representan los misterios del Rosario, según un diseño del pintor Carlos Pascual de Lara.

La Virgen de Atocha es considerada la patrona de la realeza española, que hicieron de ella su protectora, celebrándose en la Basílica bautizos y matrimonios regios, además de la visita de los actuales Reyes de España el día de su boda. La imagen de Nuestra Señora de Atocha es una escultura de pequeño tamaño, en madera sin policromar, de estilo tardorrománico, fechada entre los siglos XIII-XIV, y enriquecida con joyas y diversos ornamentos aportados por sus fieles. Además de la imagen de la virgen de Atocha la basílica alberga otras imágenes como la del Santo niño de Atocha, La de San Marín de Porres o la de Santo Domingo.

Es uno de los lugares más históricos de la ciudad de Madrid, según diferentes leyendas y tradiciones. Ha sido lugar de paso y de veneración por la mayoría de los reyes de España y diferentes personajes históricos como fray Bartolomé de las Casas, que residió en el convento dominico y fue enterrado en el mismo.

|