Este es un mirador que forma parte de uno de los miradores del Río Miño y la Ribeira Sacra. Hace 80 años solo se podía cruzar este río con barcas, hasta que se construyó (1969) el puente de cemento y metal que une a O Saviñao con Taboada. Antes de este puente había otro, pero al contruirse el embalse de Belesar quedó por debajo del nivel del agua.
Cerca de él hay una Área Recreativa, para practicar deportes náuticos y tomarse algo cuándo el bar está abierto.
Parar aquí puede hace que disfrutes a la vez el Río Miño y los cultivos en bancales de las uvas, características de esta zona, que vienen de la época de los romanos.