La Plaza de las Farolas y la alameda de Oviedo
¿Dónde quedamos? En Farolas…» (los de mi generación quedábamos con los amigos en el edificio de Correos)
La avenida recibe el nombre de Alfonso XIII que, el 11 de agosto de 1902, año es declarado mayor de edad y acaba con la regencia de su madre Dña. María Cristina. Para celebrarlo las autoridades instalan 4 farolas de forja para la iluminación de la plazoleta, los tranvías y de la parada de postas y descargas del puerto.
Cuando se procede al traslado de la estatua de Velarde, en 1915 para la construcción del edificio de Correos, en esta avenida está el estudio fotográfico de Hojas, la casa de comidas La Oriental de la viuda de Regatillo, la barbería de Portillo, la casa de bebidas de Gumersindo y Terán, una administración de loterías y un salón de limpiabotas, pero sobre todo estaba el Salón Pradera y el punto de coches de alquiler.
La denominación de la calle variará durante la Segunda República en 1931, que fue llamada Avenida de Galán y García Hernández. Ya en 1937 es cuando recuperará de nuevo en nombre del rey que morirá cuatro años después exiliado en Roma.
La denominación de "de Farolas" se debe a estas grandes farolas artísticas de hierro y piedra que se instalaron en la Plaza de Alfonso XIII en 1902 y que, con el tiempo, han sido colocadas en distintos lugares de la ciudad; más exactamente en 1947, año en fueron trasladadas a la zona de La Alameda y ésta es la parte de la historia que vamos a recordar, Las Farolas, esos monumentos viajeros por la ciudad.
- una está en la plaza del Rey Juan Carlos I;
- otra en Numancia;
- otra está en el arranque de La Segunda Alameda;
- y, la cuarta, en una rotonda situada frente al Centro de Salud de la calle Vargas.
El pequeño recorrido que une las cuatro farolas, es un ameno y tranquilo paseo por una de las arterias mejor arboladas y conservadas de la ciudad. Y si el viajero parte desde la plaza de Juan Carlos I, en dirección a Cuatro Caminos, podrá encontrarlas todas, aunque la que nos interesa en este caché es, para ser exactos la cuarta; ubicada en el centro de la
“Alameda de Oviedo”
En 1833 empezaron los trabajos para dotar a la ciudad de un paseo en la vaguada que va de Cuatro Caminos a la actual plaza de Numancia y que antiguamente era conocida como el "Camino de Becedo". Junto al paseo, y paralelo al mismo, se previó la construcción de una calzada de la suficiente anchura para construir en ella el Camino Real a Castilla, que empezaría a la altura del inicio de la calle Vargas. En 1834 empezaron a verse los primeros paseantes, que llamaron al nuevo paseo la Alameda Larga. Unos años después recibió el nombre de Alameda Segunda. El 5 de noviembre de 1909, con motivo de la confraternización entre las ciudades de Santander y Oviedo, el paseo recibió su actual nombre oficial de Alameda de Oviedo.
El paseo tenía bancos de piedra con respaldos de hierro forjado, algunos de los cuales se trasladaron posteriormente a los Jardines de Pereda, donde aún siguen, y estaba flanqueado inicialmente por altos y frondosos chopos. En la actualidad son, en su mayoría, plátanos de gran porte los árboles que flanquean el paseo, que conservó su trazado hasta 1946, año en el que el Ayuntamiento segregó una franja a todo lo largo de su lado sur para prolongar la calle Vargas. Con esto completó el proyecto inicial de 1833.
La alameda ha sido escenario de fiestas y celebraciones. En 1869 se celebró por primera vez la feria de Santiago, instalándose a lo largo de la misma las barracas y atracciones. En 1947, debido a las reformas que se hicieron en la alameda, las ferias de Santiago tuvieron que trasladarse a otro emplazamiento. En ese año, se construyeron dos glorietas: una en la plaza de Numancia y otra frente a la calle Perines. En dichas glorietas se instalaron tres de las farolas monumentales que antes estaban en la “plaza de Farolas”. Instalando la que quedaba en la “plaza del Reenganche” (Hoy plaza de Juan Carlos I)
En el extremo oeste de la alameda, en Cuatro Caminos, en 1948 se erigió un hito conmemorativo del 700º aniversario de la Reconquista de Sevilla por la Marina de Castilla.
En 2009, con motivo del centenario de la confraternización entre Oviedo y Santander, el Ayuntamiento de Oviedo regaló a la ciudad de Santander una réplica de la Catedral de Oviedo que está situada en la alameda frente al Centro de Salud de la calle Vargas. Muy cerquita de donde se encuentra nuestro caché.
La Alameda de Oviedo es hoy en día uno de los lugares de Santander más transitados y agradables para dar un paseo: es amplia, hay bancos y zonas de juegos para los niños, algunos bares y cafeterías de la calle Vargas tienen terraza en ella, etc. Al igual que antaño, a veces se celebran ferias, exposiciones, muestras de artesanía, etc. Santander no sería la misma sin la Alameda de Oviedo. Y ésa es la misión de este caché, recordar dos zonas de la Ciudad, hermanadas por un nexo común, “Las Farolas de Alfonso XIII”
El Caché
El caché es magnético, de tamaño micro, no tiene máquina de escribir, ni se pueden intercambiar objetos, y lo más inusual del caso (como ya explicamos en el texto) no está en la Plaza de las farolas, sino, en una de las cuatro farolas a las que hace mención más arriba.
Ser discretos y dejarlo tal y como lo encontráis, para que dure mucho y todos puedan disfrutar de la búsqueda. Cualquier log o imagen que muestre pistas sobre el escondite o el contenedor, será borrado (avisados estáis).