Este evento es para festejar el 155 aniversario de la primera tarjeta postal del mundo, autorizada y puesta en circulación el 1 de octubre de 1869 por Adolf Maly, director de Correos y Telégrafos de Viena. Así que les contaré un poco de su historia para que sepan que festejamos.
Las primeras tarjetas postales, también llamadas entero postales, eran emitidas por las administraciones de correos y tenían el franqueo impreso en una de las caras. La otra cara estaba en blanco para que se pudiera escribir un mensaje, pero no eran ilustradas, salvo por el sello impreso.
En 1896, 14 años después de la emisión de las primeras postales, empezaron a producirse tarjetas con ilustraciones. La mejora de los métodos de impresión en la última década del siglo XIX hizo que triunfaran las tarjetas postales ilustradas, impresas y editadas por la industria privada.
La primera postal impresa conocida, con una imagen en un lado, fue creada en Francia en 1870 en Camp Conlie por Léon Besnardeau. Al principio, las tarjetas sólo podían enviarse dentro del propio país, pero los acuerdos bilaterales hicieron posible el intercambio de tarjetas con otros países.
Con la fundación de la Unión Postal General (más tarde Unión Postal Universal) en 1874, se fijó una tarifa postal estándar y resultó más fácil enviar tarjetas al extranjero. A partir de entonces, las tarjetas postales se extendieron por toda Europa. A finales del siglo XIX, la Unión Postal Universal reguló el formato de las postales. Se recomendó que sus dimensiones fuesen 9×14 cm. Ese es el formato de las postales antiguas, que se mantuvo hasta cerca del año 1960. Las postales modernas son un poco más grandes, midiendo alrededor de 10,5×15 cm.
¿Quién no se emocionó alguna vez al recibir la postal de algún familiar o amigo que estaba de viaje, y se sintió transportado a ese lugar, por la imagen y las palabras allí plasmadas?
En ocasiones, la logística postal era deficiente y las postales se perdían o llegaban después de que los viajeros regresaran, por lo que, junto con el surgimiento del correo electrónico también surgieron las postales virtuales, estáticas o animadas que se mandan a través de internet y se reciben inmediatamente, generalmente por correo electrónico.
A pesar de ello, siempre hay quienes prefieren una postal física que conservan como recuerdo. Aquí, además de las postales tradicionales, también ha surgido una variante, la postal híbrida que se confecciona conectado "en línea" y después se imprime en soporte de cartulina, y se envía a su destinatario utilizando un servicio de correo postal . Una gran ventaja, con respecto a las postales exclusivamente virtuales, es que el usuario además de poder seleccionar qué imágenes y textos van en el anverso y el reverso, envía un producto tangible o sea que se puede tocar y conservar para la posteridad.
Tú ¿tienes alguna postal por ahí guardada de recuerdo?