Muy conocido por la feria dominical de libros y objetos de coleccionista que tiene lugar desde los años treinta, el Mercado de Sant Antoni es el símbolo más significativo del carácter comerciante del barrio.
Un mercado que ha creado historia
Construido según el Plan Cerdà, el Mercado de Sant Antoni se encuentra en el corazón del barrio homónimo y siempre ha sido su eje vertebrador. Está dividido en tres grandes zonas: el mercado fresco, que ofrece productos de alimentación, el mercado de los encantos, donde se venden ropa y complementos, y el dominical del libro. Es un espacio de encuentro de la gente del barrio y es uno de los mercados más visitados, recibe una gran afluencia de gente cada día de la semana. Además, el emblemático Dominical del Libro ha hecho del mercado un punto de peregrinaje para muchos intelectuales y escritores.
Arquitectura conservada
La estructura de hierro que ocupa toda la cuadra fue diseñada por el arquitecto Antoni Rovira i Trias en el año 1882 y llama la atención por sus formas geométricas y sus grandes dimensiones.
En el año 2007 todos los puestos se trasladaron a la ronda de Sant Antoni a causa de las obras de reforma del mercado. Durante las obras, que empezaron en el 2009, se encontraron restos arqueológicos de la antigua muralla de Barcelona bajo el mercado, que en la reforma se pueden ver a través de un paso subterráneo.
El nuevo mercado se inauguró en el 2018 y preserva la estructura modernista, ha ganado cuatro plantas subterráneas y se han modernizado sus instalaciones.