El deshollinador dejo este tesoro escondido en uno de sus lugares de trabajo , no dudeis en preguntar si no encontráis el lugar y dejad el caché en la misma posición que lo encontrasteis , y ante todo discreción con los muggles
Antiguamente, el deshollinador taponaba la boca de la chimenea y otras aberturas y subía al tejado en donde ejercía su actividad. Desde allí, ayudado de un peso hacía descender una bolsa en la que se iba depositando la suciedad. Luego, utilizando herramientas manuales como cepillos o escobas, barre las paredes para desprender los restos de suciedad
No fue hasta alrededor del siglo XVIII que las chimeneas se hicieron lo suficientemente grandes para que un hombre las atravesara, dando lugar a la típica imagen del deshollinador que se desarrolló durante la época de la Revolución Industrial.
En la época victoriana en el Reino Unido, la profesión era famosa por emplear jóvenes lo suficientemente delgados como para deslizarse dentro de las chimeneas para limpiarlas por dentro. Fueron apodados los chicos escaladores. El trabajo era sucio y arriesgado, y sus patrones tenían fama de explotadores.Lo mismo ocurría en Francia,
Los niños a menudo sufrían deformidades en las articulaciones, quemaduras y una forma de cáncer de escroto causado por los benzopirenos del hollín. No era raro que los deshollinadores murieran asfixiados por el hollín.
se inventaron los cepillos con mango telescópico y otras herramientas que permitían que el deshollinador ya no tuviera que entrar en la chimenea. A mediados del siglo XX, la invención de un extractor de hollín que podía colocarse encima de la chimenea hizo que este proceso fuera más limpio que nunca.
Actualmente los deshollinadores utilizan herramientas mucho más modernas, como cepillos giratorios, cámaras de inspección, aparatos para medir la calidad del humo o la humedad de la leña. La mayor parte de los trabajos se realizan desde los aparatos sin necesidad de subir al tejado.