Parque natural escondido en mitad de la naturaleza, bien cuidado, con mesas para comer, mucho campo para disfrutar con familia, amigos y mascotas, y el río con varios accesos para darse un baño si el tiempo acompaña.
En el parque hay decenas de avellanos, así que si lo visitas en otoño, trae una bolsa para llenarla de avellanas que no conocen la contaminación.
Todo el recorrido del parque, y sus senderos, tienen colgados en los arboles diversos carteles informativos con código bidi.
Se trata de una iniciativa escolar, donde los niños de un colegio cercano nos informan a través de videos a los que se accede por los códigos bidi, de los animales, plantas y curiosidades que allí se pueden observar. Los carteles además incluyen nombre, imagen y frase épica sobre ello.