Santa Magdalena de Vilarestau es una ermita actualmente en estado ruinoso, situado en el término municipal de Centelles, cerca de la masía del Cerdà de la Garga. Era un pequeño edificio de piedra de planta rectangular, de unos 13,2 por 3,5 metros. Actualmente quedan sus vestigios, buena parte de los muros laterales pero falta el àbside y la puerta de entrada, que parece ser expoliados. Inicialmente, dedicada a María, madre de Jesús, fue construida en 1094 y consagrada en 1097. Parece que su consagración se depositaron se depositaron reliquias de María Magdalena, lo que motivó con el tiempo el cambio de nombre. Formó parroquia independiente hasta el año 1868, año en que se anexso a la parroquia de San Martí de Centelles. A partir del siglo XX fue abandonada y empezó el proceso de derrumbe. Está catalogada como monumento de interés local.