
Un nacimiento anunciado por una estrella
Pese a que acabamos de celebrar que Jesús vino al mundo hace 2023 años, uno de los primeros aspectos a tener en cuenta es que la fecha exacta del nacimiento de Cristo sigue siendo desconocida. De hecho, a día de hoy, los estudios más actuales al respecto sitúan la llegada al mundo del Rey de los Judíos en algún momento entre el 8 a.C. y el 1 a.C. Es más, en la misma Biblia se narra que este hecho se produjo en "una época en que los pastores dormían al raso", revelando que fuera bastante improbable que tuviera lugar durante el mes de diciembre.
Así, esta ventana de tiempo ofrece a los astrónomos algunas pistas: la Estrella de Belén ha de hacer referencia a algún fenómeno astronómico acontecido durante estos 7 años y hubo de ser perceptible durante los meses de verano en Oriente Medio.
Una de las primeras opciones barajadas, quizá la más intuitiva, es que se tratara de un cometa. Sin embargo, según los registros, el cometa más cercano a la fecha del nacimiento de Jesús fue el famoso cometa Halley, el cual, sin embargo, visitó la Tierra en el año 12 a.C. Además, los cometas por aquella época eran considerados señales de mal augurio, por lo que resulta aún más improbable que este fuera contemplado como una señal divina de la llegada a la Tierra del hijo de dios.
Otra de las posibles explicaciones sugiere que la Estrella de Belén pudo ser en realidad una supernova, es decir, la explosión de gran magnitud que acompaña a la muerte de algunas estrellas. Las supernovas, de hecho, son susceptibles de emitir luz durante días e incluso semanas, lo que podría haber dado lugar a la creencia de que una nueva estrella habría nacido en el cielo. Sin embargo, los registros vuelven a refutar esta otra hipótesis, ya que supernova más cercana de la que se tenga información tuvo lugar unos 185 años después del nacimiento de Jesús.
Otro de los fenómenos que podrían explicar la aparición de un punto brillante en el cielo que anunciara el advenimiento de Cristo se produjo en el año 6 a.C. y fue propuesto ya en el siglo XVI por Johannes Kepler. El evento al que el astrónomo y matemático hizo referencia fue la conjunción entre Júpiter, Saturno y la Luna, el cual supuso que podría haber brillado con tan intensidad en el cielo como para ser considerado la señal que puso en camino a los Reyes de Oriente. Hoy, no obstante, cálculos muchos más aproximados de la posición de los planetas del sistema solar a los que Kepler no pudo tener acceso, parecen indicar que los gigantes del sistema solar, en realidad, no se aproximaron tanto como para brillar con una intensidad excepcional sobre los demás astros.
La última de las hipótesis barajada atañe a Sirio, cuya luminosidad a finales de diciembre domina el cielo junto a la Luna. Sirio de hecho, es una estrella con el doble de la masa de nuestro Sol y que supera su brillo hasta 20 veces. Identificable a la izquierda del cinturón de Orión, según algunos astrónomos fue esta estrella, denominada "Sirius" en latín, "aquella que brilla", la que guio a los Reyes de Oriente hacia Belén, algo que parece respaldado por el hecho de que durante siglos, la misma sirvió a los navegantes para orientarse en el hemisferio norte durante la noche.
(información sacada de: https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/la-estrella-de-belen-una-explicacion-astronomica_19316)
Sobre este lugar: PARQUE DE LOS ASTRONOMOS
El 18 de julio de 1860 a las 13:37 horas, gran cantidad de astrónomos se reunieron en esta colina para observar un eclipse solar total.
Alava fue una de las regiones donde la observación del eclipse se vería completamente. Astrónomos de renombre como Moelder de Dorpat, Weyer de Kiel, el insigne H. Goldschmidt, etc. y otras personas de ciencia de muchos países europeos vinieron hasta nuestra querida Vitoria-Gasteiz.
Actualmente existe en dicho alto un pequeño monolito en forma de pirámide con una inscripción que dice así: “En este terreno se situaron las misiones científicas enviadas por diferentes naciones para estudiar el eclipse total de sol que tuvo lugar el día 18 de julio de 1860”

Observa el monolito, ¿Qué tres letras están escritas en otra de sus caras?