En este paraje es muy facil ver cabras montesas, y el que quiera encontrar este cache, tendrá que hacer un poco el cabra. Aviso, el escondite está en un sitio escarpado, por lo que es poco aconsejable para niños pequeños o gente con reparos en "salirse del camino".
Os espera un contenedor de buen tamaño cargadito de muñequitos para un intercambio justo.
Este contenedor iba a estar ubicado inicialmente en el mirador de la aldea de Canaleja, en Alcaraz. Pero debido a la regla que no permite ubicar dos caches a menos de 161 metros, le he tenido que buscado este nuevo emplazamiento que también está en un lugar bien chulo, el Estrecho del Hozino. Al inicio de la ruta por el lado Oeste, teneis también el cache de Moliendas.
Si vais en fin de semana, será casi imposible que no os vean los geomuggles, pero quien sabe, lo mismo os ocurre como a mi, que me vio un suspuesto geomuggle que grito "¡Espero que estés de geocaching!" :D